La cistitis de la luna de miel

La cistitis de luna de miel es el nombre coloquial para una infección de vejiga o vías urinarias. La cistitis es la forma más común de estas infecciones y la segunda infección más frecuente en el cuerpo. Es comúnmente referida como cistitis de luna de miel porque la actividad sexual frecuente es una causa de este tipo de infección en la vejiga. Aunque puede ser molesta y dolorosa, la cistitis es una condición médica fácilmente tratable.

Cuando el sexo produce infección de orina
La cistitis de luna de miel es una infección de la vejiga que está causada por las relaciones sexuales frecuentes.
Esta descripción de la cistitis, por lo general, se aplica a las mujeres y hace referencia a la mayor actividad sexual después del matrimonio.
Cualquier mujer sexualmente activa puede contraer esta enfermedad durante las relaciones sexuales o después de mantener relaciones con una nueva pareja sexual. 
Hay numerosos síntomas que están asociados con esta enfermedad, tales como ardor al orinar, cambios en la apariencia de la orina y, en ocasiones, una sensación general de malestar. Los médicos suelen tratar un caso de cistitis de luna de miel con antibióticos y recomiendan las medidas preventivas que pueden disminuir la recurrencia.
Síntomas
Los síntomas principales de la cistitis de luna de miel son ardor al orinar, sangre en la orina, dolor de cabeza, fiebre y cansancio. Leer más acerca de los síntomas de la cistitis de luna de miel.
Quienes tienen más de riesgo?
Los principales factores que incrementan el riesgo de sufrir cistitis de luna de miel son las relaciones sexuales frecuentes y con parejas distintas. Leer más acerca de los factores de riesgo de la cistitis de luna de miel.
Cómo se trata?
El tratamiento de la cistitis de luna de miel se lleva a cabo con antibióticos. Aunque el mejor modo es tomar antibióticos de forma profiláctica antes. Leer más acerca del tratamiento de la cistitis de luna de miel.
Cómo cuidarse (prevención)?
Hay muchas formas de prevenir la cistitis de luna de miel. La manera más efectiva es orinar y lavar con cuidado la zona genital inmediatamente después del coito. Esto removerá cualquier bacteria antes de que tenga la oportunidad de crecer. Otros consejos incluyen limpiarse del frente hacia atrás después de usar el baño para evitar que las bacterias se introduzcan en la uretra, beber muchos líquidos y orinar frecuentemente. Aguantar la orina por largos períodos de tiempo puede ayudar a que las bacterias se reproduzcan. Beber jugo de arándano o tomar tabletas que contengan proantocianidina puede reducir el riesgo de cistitis.

Dr. Luis Susaníbar Napurí
Especialista en Urología y Medicina Sexual
Contactos:

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El uso del Botox en la Cistitis

La cistitis o inflamación vesical es un motivo de consulta frecuente en nuestro centro de investigación.
Generalmente es tratada con medicamentos, siendo en algunos casos el tratamiento fallido.
La inyección de toxina botulínica es un moderno procedimiento en el cual se inyecta dicha toxina (BONTA) en diferentes partes de la vía urinaria con el fín de tratar algunos tipos de incontinencia urinaria y otras alteraciones del tracto urinario inferior como: incontinencia urinaria, dolor vesical crónico, vejiga hiperactiva, disinergia vésico esficnteriana y síndrome de miccion no coordinada.
Sepa Usted más al respecto.
El uso del Botox en las enfermedades vesicales
La sintomatología de los pacientes con cistitis es diversa. Uno de los síntomas mas molestos es el dolor, descrito por muchas pacientes como un calambre, calor, cólico o pesadez localizado en la pelvis o el abdomen inferior.
Este tipo de dolor es tan  intenso que muchas veces imposibilita el quehacer diario llegando a desesperar al paciente.
Adicionalmente podemos encontrar síntomas asociados como el aumento de la frecuencia urinaria, necesidad imperiosa de miccionar, nocturia, goteamiento terminal y hescitación.
El diagnóstico de cistitis es inicialmente clínico, depende también de minuciosas evaluaciones y el apoyo de exámenes auxiliares como la cistoscopia, la uroflujometría y la urodinamia.
Una vez realizado el diagnóstico definitivo, el tratamiento regular depende del tipo de cistitis que enfrentamos, y consiste en polifarmacoterapia, mediante la utilización de antibióticos por vía oral como analgésicos, antinflamatorios, anticolinérgicos, alfa bloqueadores y antibióticos; siendo necesario en algunos casos la realización de electrofulguración trigonal. Debemos hacer la salvedad que el tratamiento puede ser largo, así como la solución de la enfermedad.
Lamentablemente, en algunos casos el tratamiento no cumple las expectativas del paciente, o por el contrario su efecto es nulo. No es infrecuente que acudan a nosotros pacientes que ya han sido medicados por diferentes especialistas, sin resultado positivo.
Es por eso que basados en la experiencia clínica internacional, y luego de haber concurrido a centros especializados, recomendamos la inyección de BONTA como una alternativa en el tratamiento de la cistitis.
¿En qué consiste la inyeción BONTA vesical?
Consiste en inyectar en la pared vesical la Toxina Botulínica con el fin deproducir alivio de los síntomas, buscando siempre ser curativas. Para este efecto se utilizan la vídeo citoscopia, la cual en tiempo real nos facilita la inyección de la toxina en la pared vesical.
¿En que se fundamenta esta técnica?
Los estudios al respecto de esta técnica tienen algunos mas de 30 años, por lo que la técnica en sí no es novedosa, lo que sí son novedosos son las sustancias y los materiales empleados. La experiencia a nivel mundial garantiza su eficacia y seguridad, siendo la toxina considerada como recomendación tipo A para el tratamiento de la vejiga hiperactiva y la cistitis intesrsticial por la mayoría de asociaciones urológicas internacionales (American Urological Association, Sociedade Brasileira de Urologia, Societe Internationale d’urologie, International Urogynecological Association y Confederación Americana de Urología), a las cuales pertenecemos.

¿A quienes beneficia esta técnica?
Todos los pacientes diagnosticados de vejiga hiperactiva, cistitis intersticial, incontinencia urinaria de esfuerzo, disinergia del detrusor y síndrome de micción no coordinada, y que no responden a terapia regular; se benefician con esta técnica.
¿Cómo se realiza el procedimiento?
Para infiltrar los medicamentos utilizamos la vídeo uretrocistoscopia. Este procedimiento permite acceder a la vejiga a través de la uretra, visualizándola en tiempo real y permitiendo de esta manera la inyección en el lugar deseado.
¿A quienes se recomienda el procedimiento?
Nosotros recomendamos el procedimiento a todo paciente con diagnóstico ciastitis que haya agotado las otras posibilidades.
También lo recomendamos en pacientes con dolor pélvico crónico y en algunos casos de agrandamiento prostático.
¿A quienes no se recomienda este procedimiento?
No se recomeinda en el caso de gestación, lactancia, hipersensibilidad a la toxina, presencia de tumores vesicales, infección urinaria activa, fibrosis vesical y a personas que se hayan inyectado la toxina en los últimos tres meses.

Les dejo un vídeo instructivo
 

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¿Quiere saber más ?