Litiasis o Cálculos Urinarios

Litiasis urinaria
La litiasis urinaria (cálculos) se produce por el acúmulo de sustancias orgánicas e inorgánicas presentes en la orina y que pueden situarse en los riñones, uréteres, vejiga y uretra. Afecta al 5% de la población de los países industrializados. En nuestro medio no existe una estadística específica pero se sospecha que afecta de 1 al 6% de nuestros habitantes. Hasta hace algunos años, los cálculos eran tratados mediante cirugía abierta, con una morbilidad muchas veces mayor que la enfermedad en sí. El advenimiento de técnicas modernas para el tratamiento de cálculos ha hecho que la cirugía abierta quede reservada tan sólo para casos complejos. Actualmente, la mayoría de los cálculos puede ser tratado de manera no invasiva, es decir sin necesidad de cirugía, mediante la litotripsia extracorpórea por ondas de choque, sin necesidad de la utilización de anestesia.
La aparición de estas técnicas ha hecho que se establezcan criterios de selección para las diferentes formas de tratamiento de litiasis. El tamaño, forma, localización, número y composición de los cálculos son de gran importancia en la selección de la opción terapéutica.
A continuación, trataremos de describir los aspectos mas relevantes de esta enfermedad

Quienes tienen mas riesgo de tener cálculos?
Los cálculos afectan a la población en una proporción de tres hombre por cada mujer, principalmente entre los 20 a 50 años de edad. Los países industrializados y de clima tropical tienen mayor incidencia en comparación con los países en vías de desarrollo, estando relacionados a baja ingesta de agua y pérdida de líquidos por el sudor, así como también al tipo de alimentación. Las personas con escasos recursos y acceso limitado al agua potable también tienen mayor riesgo de tener cálculos (litiasis). Es mas frecuente en zonas desérticas y montañosas y en lugares con temperatura elevada, por lo que la frecuencia en los hospitales aumenta en época de verano. También son susceptibles de tener cálculos los familiares directos de las personas con cálculos, llámese hermanos, tíos abuelos, hijos, etc.

Cómo saber si tengo cálculos?
Para efectos de esta enfermedad es necesario saber si existen los factores de riesgo antes mencionados y además de presentar síntomas típicos de la enfermedad. Muchas veces los cálculos son diagnosticados de manera casual, incidental. Existe un buen número de personas formadoras de cálculos que nunca serán diagnosticadas de esta enfermedad por carecer de síntomas o ser estos de tamaño pequeño lo que los hace indetectables. Ante la menor sospecha debe buscaral especialista en cálculos, que es el UROLOGO.
Qué síntomas acompañan a la litiasis urinaria (cálculos)?
Son muy diversos y muchas veces suceden de manera simultánea, entre estos cabe destacar:

· Dolor, el cual se puede ubicar en la región lumbar (parte baja de la espalda) e irradiarse hacia la región ventral lateral (flanco y fosa ilíacas del mismo lado). En algunas ocasiones el dolor puede incluso irradiarse a la zona genital. Cuando nos encontramos con un cálculo obstructivo, es decir enclavado en la vía urinaria, el dolor es muchas veces insoportable. Cabe resaltar que no todos los pacientes experimentan dolor, hemos tenido una buena cantidad de pacientes con cálculos de dimensiones considerables, siendo los pacientes asintomáticos.
· Sangrado de orina, conocido como hematuria, el cual puede ser microscópico (detectado en el examen de orina) o macroscópico (a simple vista), acompaña usualmente al dolor y en ocasiones puede ser en gran cantidad.
· Fiebre, síntoma que se asocia a la infección urinaria concomitante. En algunas ocasiones la misma infección urinaria puede condicionar a que el paciente forme cálculos, o por el contrario la presencia de los mismos aumenta la posibilidad de infecciones urinarias.
· Urgencia miccional, que se manifiesta como la necesidad imperiosa de orinar, en algunas ocasiones se acompaña también de nicturia (la necesidad de levantarse por las noches para ir al baño)
· Dificultad para miccionar, en algunas ocasiones el cálculo se aloja en la uretra, impidiendo la salida normal de la orina y produciendo un dolor muy intenso