Prueba urinaria no invasiva predice recidiva de cáncer de vejiga


Una nueva prueba no invasiva puede ayudar a detectar recidiva de cáncer de vejiga en una etapa más temprana, que la citología estándar y la cistoscopia, según nuevos hallazgos publicados el 7 julio en la versión electrónica de British Journal of Cancer.Investigadores franceses descubrieron que una prueba urinaria que mide mutaciones en el promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa (TERT) identificaba con precisión cáncer urotelial de vejiga (CUV) recurrente, sobre todo en pacientes cuya enfermedad aún no había invadido la pared muscular.

Compararon la prueba urinaria del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa con los resultados de la citología en 348 pacientes con cáncer urotelial de vejiga, y descubrieron que la prueba del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa era más precisa. La prueba tuvo una sensibilidad general de 80,5%, y una especificidad de 89,8% para detectar cáncer de vejiga.
Por el contrario, la sensibilidad general de la citología fue de apenas 33,6%, y la sensibilidad para el cáncer de vejiga no músculo invasor de bajo grado de malignidad en etapa pTa fue muy baja, de 5,5%.

Es importante, señalan los autores, que la sensibilidad de la prueba del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa no se vio afectada por la etapa de la enfermedad o el grado de malignidad, y la presencia de la mutación en el promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa en la orina se relacionó en alto grado con la recidiva en pacientes con cáncer de vejiga no músculo invasor (CVNMI) (p < 0,0001).

“La prueba de citología estándar precisa que el examen a través del microscopio lo realice un médico, para interpretar los resultados, y la prueba del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa es interpretada por una computadora, lo cual es más sencillo, más preciso, y está disponible para su uso inmediato,” declaró el coautor del estudio, Dr. Alain Ruffion, PhD, del Hospital Universitario de Lyon en Francia.

“Si bien la prueba del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa tiene un costo un poco mayor que el de la citología estándar, es posible que se vuelva más económica con el tiempo,” destacó el Dr. Ruffion. “El hecho de que la prueba no reacciona a las infecciones de las vías urinarias es muy interesante, pues demuestra que es robusta, y es improbable que produzca resultados falsos”.

Asimismo, un experto señaló a Medscape Noticias Médicas que “la especificidad y la sensibilidad deficientes han representado una limitante de los biomarcadores tradicionales para el cáncer de vejiga”.

“El uso de mutaciones somáticas en el promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa con un enfoque genómico puede ser la clave para resolver este problema y abrir nuevos caminos para la vigilancia simplificada del cáncer de vejiga”, señaló el Dr. Khurshid A. Guru, presidente del departamento de urología, y director de cirugía robótica en el Roswell Park Cancer Institute en Búfalo, Estados Unidos.

Alta sensibilidad y especificidad

Los autores señalan que el cáncer urotelial de vejiga conlleva un alto riesgo de recidiva, y si bien la cistoscopia y la citología urinaria son los estudios de referencia actuales para la monitorización de los pacientes, tienen baja sensibilidad en el cáncer de vejiga no músculo invasor.

En este estudio, el Dr. Ruffion y sus colaboradores evaluaron el análisis de mutaciones en el promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa en orina, como un método para detectar lesiones de cáncer urotelial de vejiga, inclusive lesiones de bajo grado de malignidad para las cuales la citología estándar carece de sensibilidad.

La cohorte constó de 275 pacientes con cáncer de vejiga no músculo invasor (pTa o pT1), 61 con cáncer de vejiga músculo invasor (> pT1), y 12 con carcinoma in situ. La tasa de mutación del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa en general fue de 80,5% (280/348).

La sensibilidad de la prueba del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa (280/348, 80,5%) fue significativamente más alta que la de citología de la orina (117/348, 33,6%) (prueba de la χ2, p < 0,0001), independientemente de la etapa del tumor.

Cuando se estratificó según el grado de tumor (pTa de bajo grado, pTa/pTis de alto grado, y pT1), la citología mostró una sensibilidad de 5,5%, 43,3% y 50%, respectivamente, en tanto que la sensibilidad de la prueba del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa se mantuvo elevada en todos los grupos (74,3%, 92,5%, y 77,6%, respectivamente).
Sin embargo, los autores puntualizan que la sensibilidad de la prueba del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa en el cáncer de vejiga no músculo invasor fue significativamente diferente que el análisis de citología (p = 0,0515).

En cuanto a la especificidad, 167 pacientes que no tuvieron cáncer urotelial de vejiga fueron evaluados como comparación (125 tenían lesiones benignas de la vejiga, o eran individuos sanos, y 42 tenían otros tipos de cáncer).

La especificidad fue de 92,0% (115/125) para los pacientes con lesiones benignas de la vejiga, y para los individuos sanos; para los que tenían otros tipos de cáncer fue de 83,3% (35/42).
En aquellos con trastornos infecciosos o inflamatorios, solo un paciente presentó una mutación del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa (especificidad 96,3%, 26/27). Entre los pacientes con cáncer de próstata que no tuvieron cáncer urotelial de vejiga, la especificidad de la prueba del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa fue de 87,9% (29/33).

Detecta recidiva en cáncer de vejiga no músculo invasor

Los autores también evaluaron el empleo de la prueba del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa para detectar recidiva de cáncer.
En una cohorte de 100 pacientes con sobrevida sin recidiva, que fueron objeto de seguimiento durante un mínimo de 6 meses, y que inicialmente presentaban cáncer de vejiga no invasivo de músculo sin pTis, los investigadores encontraron que la mutación en el promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa se relacionaba en alto grado con la recidiva (p < 0,0001).
En el análisis univariado, la presentación de una mutación del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa se relacionó con un riesgo de recidiva que se incrementó 5,34 tantos en el subgrupo con cáncer de vejiga no músculo invasor (p = 0,0004), aunque esta relación disminuyó en el análisis multivariado (hazard ratio: 1,72; p = 0,3015).

Cuando se estratificó según la categoría en la cistoscopia, la mutación del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa todavía se relacionó significativamente con la recidiva (p = 0,034) en pacientes cuyos resultados en la cistoscopia fueron negativos (46 de 100 pacientes).

Por el contrario, la presentación de una mutación del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa no proporcionó información adicional para la sobrevida sin recaídas entre los pacientes que tuvieron resultados positivos en la cistoscopia (n = 54; p = 0,9728).
La utilidad clínica precisa estudio

El Dr. Matthew Galsky, director del Nuevo Programa de Terapéutica, del Programa de Ensayos Clínicos, y de oncología genitourinaria en el Tisch Cancer Institute, del Mount Sinai Medical Center, en Nueva York, Estados Unidos, resaltó que existe una necesidad clínica clara de enfoques no invasivos para detectar la recidiva en esta enfermedad.
“Se han explorado varios biomarcadores basados en la orina”, indicó el Dr. Galsky a Medscape Noticias Médicas, “pero estos tienen limitaciones”.

En el presente estudio prospectivo se exploró la presentación de mutaciones del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa en la orina como un potencial biomarcador, destacó el Dr. Galsky, y “esta estrategia es adecuada, ya que las mutaciones del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa son comunes en el cáncer de vejiga, y se esperaría que tales mutaciones fueran muy específicas para células cancerosas frente a células normales.
“De hecho, este estudio prospectivo demuestra que las mutaciones del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa son específicas y sensibles para cáncer de vejiga, y tienen características de desempeño general más favorables que la citología habitual”, señaló el médico.

Una limitación del estudio consiste en que se llevó a cabo en un solo centro. “Pero lo que es más importante, aunque este estudio establece la validez clínica de este biomarcador, todavía se debe establecer la utilidad clínica, es decir, ¿aporta el análisis de mutación del promotor del gen de transcriptasa inversa de la telomerasa alguna información para las decisiones clínicas que beneficie a los pacientes de alguna manera?”. “Se necesitan más estudios para establecer la utilidad clínica”, indicó el Dr. Galsky.
El articulo original de Medscape en el siguiente enlace: http://espanol.medscape.com/verarticulo/5901704

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