El crecimiento benigno de la próstata. la hiperplasia prostática

La próstata es una glándula masculina que se localiza bajo la vejiga,  y debido a esta cercanía su crecimiento produce síntomas urinarios. Los tejidos y órganos del hombre, con la edad se atrofian y se vuelven más pequeños, a excepción de la próstata que con la edad aumenta su tamaño. A este crecimiento se le conoce como hiperplasia prostática benigna, y produce en el varón síntomas característicos como necesidad de ir al baño frecuentemente, levantarse por las noches a orinar, tener que esforzarse para orinar, y en algunos casos no poder orinar y recurrir  al uso de sondas.

La mejor manera de saber cómo se encuentra su próstata es acudir al Urólogo. Nosotros recomendamos la visita anual al especialista cada año, a partir de los 45 años de edad. El examen consiste en la evaluación completa del aparato genitourinario y la realización de pruebas de descarte de cáncer como el antígeno prostático y la ecografía; todos ellos requisitos indispensables para un correcto diagnóstico.

El tratamiento de la enfermedad depende de dos  cosas: de los síntomas producidos y del tamaño de la próstata. Para síntomas leves y próstatas de pequeño tamaño se puede simplemente controlar al paciente cada año, o utilizar  medicamentos  en base a plantas, conocido esto como Fitoterapia, teniendo como ejemplos la Serenoa repens y la Bixa orellana (achiote) oriunda del Perú.

Ya para próstatas medianas o con síntomas moderados, el tratamiento farmacológico debe ser sugerido, pudiendo utilizarse una o varias medicinas en combinación.

En casos de pacientes con próstatas muy sintomáticas, con grandes volúmenes, o que hayan tenido que utilizar sonda; el tratamiento quirúrgico es el más recomendado.

Existen dos tipos de cirugías, la cirugía con corte o convencional y sin corte o endoscópica.

La cirugía con corte es considerada la más eficaz en próstatas con volúmenes superiores a 80 gramos. Ya para próstatas inferiores a este volumen se recomienda la cirugía endsocópica.  Nosotros recomendamos dos tipos de cirugía sin corte: la resección y el láser. Para realizar ambas, se ingresa al organismo a través de la uretra para visualizar la próstata. En el caso de la resección se retiraran fragmentos a través del equipo, y en el caso del láser, la próstata literalmente se hace humo, lo que se conoce como vaporización. Los resultados de la cirugía dependen mucho del tamaño de la próstata, de la contextura de la persona y de la experiencia del cirujano.

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